_Can Mata

EL REFUGIO DE LA LUZ

Concebida como una reinterpretación contemporánea de la arquitectura vernácula ibicenca, esta vivienda se organiza mediante una clara estratificación de volúmenes horizontales que establecen un diálogo constante entre la tectónica de la piedra y la ligereza del plano suspendido.

La vivienda se articula a través de robustos muros de mampostería en piedra, una referencia directa a la tradición de la "villa payesa" que otorga una presencia telúrica y sólida a la estructura, anclándola visualmente al terreno. Sobre estos elementos pétreos se apoya un gran porche de geometría lineal y tonos arena, que proyecta una sombra profunda sobre la fachada retranqueada, protegiendo los grandes paños acristalados y difuminando los límites entre el refugio interior y el paisaje mediterráneo.

Como contrapunto a la rigurosidad de los volúmenes, la lámina de agua de la piscina actúa como un plano especular que refleja la luz y la materialidad de la construcción, integrando el elemento líquido como una extensión del pavimento continuo. La composición se completa con texturas orgánicas —madera en techos y fibras naturales en el mobiliario— que suavizan la ortogonalidad del conjunto, logrando un equilibrio entre la modernidad racionalista y la calidez artesanal de la isla.